La comunidad indígena Maleku ha reactivado su economía mediante el cultivo y procesamiento de achiote, generando ingresos y fortaleciendo sus raíces culturales. El achiote se utiliza tanto como colorante natural como en medicina tradicional.
El aprovechamiento sostenible de hectáreas de palma de coco permite embotellar agua de pipa y generar empleo local. Este modelo aprovecha recursos existentes en zonas rurales, reduciendo el desperdicio y fomentando el emprendimiento.